Democracia Real

LOgo PH

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Comunicado Partido Humanista

              Respecto de ciudadanos que no pudieron sufragar en primarias 2017.

En relación al hecho de que algunas personas han manifestado que no pudieron votar el día domingo en las primarias por estar afiliados a partidos del Frente Amplio, el Partido Humanista aclara:

  1. Una de las propuestas más importantes de la Comisión Engel planteaba la necesidad de depurar los padrones de los partidos, muchos de los cuales, entre los que se encuentra el PH, se habían legalizado a fines de los años 80 del siglo pasado y tenían por lo tanto un padrón con afiliados de hace mas de 30 años. Lamentablemente la ley finalmente aprobada señaló explícitamente que los afiliados que no se ratificaran mantendrían su calidad de afiliados aunque quedaban suspendidos en sus derechos, pero -insistimos- manteniendo su calidad de afiliados en vez de borrarlos de los registros partidarios como había sugerido la comisión Engel y desvirtuando totalmente el espíritu de la ley. Esta absurda e inexplicable norma impidió que cerca de 500.000 mil personas recuperaran su calidad de independientes. Esperamos que esos mismos parlamentarios corrijan lo hecho a la brevedad posible.

Estas personas, constituyeron el número más importante de inhabilitados para participar en las primarias del pasado domingo.

  1. Hay también un menor número de personas que por distintas razones no reconocen su afiliación a algún partido y esto se ha dado en relación a todos los partidos y, no sólo a los del Frente Amplio, como pretende instalar mediáticamente los partidos de derecha, tratando de aprovecharse de esa situación.

Esto puede deberse a muy diferentes razones y en este sentido, en lo que a nosotros corresponde, existe, como siempre, la total disponibilidad de responder a todos y cada uno de los requerimientos que nos lleguen y también estamos a disposición del SERVEL para facilitar toda la información que se requiera.

  1. Informamos además que en nuestro proceso de relegalización de Partido iniciado en 2016 y hasta abril del presente año, incorporamos en la ficha de afiliación, además de los requisitos legales, la huella dactilar y una fotocopia del carnet de identidad del afiliado, por ambos lados, como herramienta de transparencia y seguridad del proceso.
  2. Queremos por último y fruto de declaraciones que hemos visto en la prensa, otorgar nuestro total apoyo a la institución del SERVEl, que reconocemos ha realizado en estos años post-dictadura un excelente trabajo, pero que fruto de una improvisada legislación sobre Partidos Políticos y Elecciones Populares, se ha visto sobreexigido, sin contar con un aumento suficiente de su planta.

Si a alguien hay quien responsabilizar de las dificultades que estamos viendo no es a ellos, sino que a un parlamento que está muy por debajo de los niveles de excelencia que se requieren y que esperamos sea modificado en las elecciones de noviembre próximo.

 

Equipo de Coordinación Nacional

Partido Humanista

Condell N°860 Providencia

T: +569 9862 1833

+56 22 6347562

Pancho ruiz tagle

Pancho ruiz tagle

Por Francisco Javier Ruiz-Tagle

Contra todos los pronósticos, ganó Trump. Como viene sucediendo asiduamente durante el último lustro, los sondeos volvieron a equivocarse y lo concreto es que “la nación más poderosa del planeta” será gobernada por un multimillonario populista y xenófobo… con el apoyo de los trabajadores. Así están los tiempos, ¡todo al revés! Ahora, que se prepare Europa.

De acuerdo con sus declaraciones –“make America great again”– da la impresión de que quisiese volver atrás y convertir a Estados Unidos en una especie de autarquía. El punto es si se le permitirá hacerlo porque, después de la administración anterior, no queda claro si el presidente de ese país tiene poder real. Como se recordará, la elección de Obama despertó una gran esperanza entre los sectores progresistas del mundo, la que fue prontamente desmentida por los hechos pues, a poco andar, el presidente cambió el rumbo inicial para volver al viejo estilo y continuar desplegando la clásica vocación imperial (con un vergonzoso premio Nobel de la Paz en el camino), celosamente pauteado por los poderes fácticos.

Durante varios siglos, el poder estuvo íntimamente ligado al Estado. Desde su constitución, los estados nacionales fueron quedando en manos de una burguesía emergente que administraba el poder a través de un sistema democrático representativo. Con el correr del tiempo se pudo constatar que dicho esquema estaba completamente amañado porque los mandatarios, una vez electos, tendían a olvidar el mandato recibido traicionando al mandante. Dada esa cuestionable condición de la “democracia burguesa”, el principal desafío para las distintas fuerzas políticas en pugna era acceder a ese “centro de poder” por cualquier medio, de preferencia a través de las armas, y desde allí impulsar sus proyectos sociales. Entonces se sucedieron las revoluciones y contrarrevoluciones en un agitado delirio, una lucha de cúpulas destempladas en la que los pueblos silenciosos eran llevados de un lado a otro y sufrían las consecuencias de esos vaivenes.

En medio de este juego de péndulos, la rebelión juvenil de los años 60 abrió nuevos caminos por fuera de la institucionalidad política vigente. Surgieron entonces los movimientos sociales, que estuvieron activos durante algo más de una década para después entrar en un profundo y prolongado letargo, del que han comenzado a despertar durante los últimos años. También lograron visibilizarse distintos frentes de lucha sectoriales, que se identificaron como formas de poder alternativas: el Poder Negro, el Poder Gay, el Poder Joven, el feminismo, logrando enormes avances en las reivindicaciones de cada uno de esos sectores, como puede constatarse hoy día.

El filósofo francés Michel Foucault (1926-1984) articuló toda su reflexión en torno al problema del poder y, principalmente, a cómo sacárselo de encima porque sus documentados estudios históricos demostraron que el nivel de condicionamiento que ejercía el Estado sobre las sociedades era muy profundo, complejo y a la vez invisible, pues operaba sobre los ciudadanos a través de una suerte de memoria corporal difusa (la bio-política). Siguiendo el modelo de Sartre –de quien era heredero en fama pero contradictor en las ideas- y de la mayoría de los intelectuales de izquierda de su tiempo, quiso ir más allá del discurso académico y se arrojó decididamente a la lucha política, en un afán por demostrar con su propia experiencia vital las tesis que sustentaba. En ese intento se unió a los maoístas1, uno de los grupos más radicales que propugnaba la constitución de un poder paralelo en el llano, reemplazando de facto los conductos institucionales.

Al final de ese apasionado período, los intelectuales comenzaron a abandonar los experimentos extremistas al darse cuenta de que conducían inexorablemente hacia nuevas formas de fascismo. La última esperanza para Foucault fue la revolución de los ayatolas en Irán (1978), que logró derribar al poderoso Sha haciendo vacío al poder, más que luchando contra él. Participó directamente de esos acontecimientos como corresponsal del periódico italiano Corriere della Sera y escribió numerosos artículos de apoyo fervoroso al proceso, el cual concluyó con la instalación de una implacable teocracia chiita. Este brutal desenlace frustró para siempre los anhelos libertarios del filósofo, al menos en el campo político.

El poder global

El fracaso de la izquierda, el repliegue de los intelectuales y el posterior derrumbe de la Unión Soviética generó un escenario inédito en la historia humana: la irrupción de un súper poder único y universal, que avanzó sobre el mundo a través de dos grandes vías: la geopolítica, gestionada por el complejo militar-industrial y la económica, gestionada por el capital financiero internacional a través de la banca. Si bien los señores de la guerra y los del dinero han podido convivir hasta aquí amigablemente porque sus intereses particulares han coincidido, es difícil saber si no llegarán a enfrentarse en el futuro. Es probable que las amenazas de Trump de descolgarse de la globalización y restringir el apoyo militar externo los siga manteniendo unidos. De hecho, Obama ha dedicado los últimos días de su mandato a recorrer Europa para tranquilizar a la OTAN, asegurando que el presidente electo respetará los compromisos militares adquiridos por Estados Unidos.

Lo cierto es que la política cambió, aunque nos cueste entenderlo y asumirlo a quienes nos nutrimos en aquel paisaje sesentero. Desde siempre, el objetivo de la acción política ha sido el acceso al poder, no como un fin sino como un medio para operar sobre la realidad social y transformarla. Cuando Trotsky lideró el asalto al Palacio de Invierno2, la revolución ya estaba en marcha en Rusia pero ese edificio representaba el emblema máximo del poder y acceder a él era la culminación del proceso revolucionario. Pero ¿dónde está hoy el poder3, dónde están los palacios de invierno? Da la impresión de que las decisiones se toman en unas oficinas anónimas cuya ubicación casi nadie conoce y el presidente solo cumple una función más bien mediática y decorativa, de relaciones públicas.

La globalización le arrebató el poder a los estados nacionales desplazando el control del capital mundial hacia los grandes bancos. Hoy los países dependen de la “inversión extranjera” y la administración de esos recursos está concentrada en unas pocas instituciones financieras privadas que por cierto ponen condiciones leoninas a las economías locales: alta rentabilidad, disminución del gasto público y ausencia de regulaciones. Los estados se quedaron sin medios para gestionar sus políticas sociales y si no se tienen los medios, simplemente no existe poder real. La democracia se vuelve entonces una farsa, una pura formalidad porque consiste en elegir a gestores que, aún si no estuviesen ya vendidos al gran capital, no podrían gestionar casi nada.

En realidad, todo esto ya lo sabíamos, o lo veníamos intuyendo, pero ahora contamos con información cuantitativa y evidencia empírica suficiente como para demostrarlo. Lo que no sabemos es de qué forma podríamos recuperar esa soberanía que le ha sido arrebatada a los pueblos, teniendo en cuenta que los actuales “centros de poder” ya no son políticos. La novela de Kafka El Castillo es una alegoría terrible que ilustra este fenómeno: en ella el protagonista intenta acceder a un poder misterioso, inhumano e incomprensible, sin lograrlo nunca. La atmósfera de asfixia y difusa opresión en la que se desarrolla la historia es muy similar a lo que experimentamos hoy. Una vez más, los grandes artistas se adelantan a su tiempo.

El poder real

Uno de los grandes desafíos para el humanismo contemporáneo es encontrar la forma de traspasar todo el poder a los ciudadanos, restableciendo así el genuino espíritu de la democracia. Sin embargo, lo que hace aún más complejo el problema es que no se trata solo de una cuestión de formas y procedimientos sino también de reinstalar una cultura democrática que se ha venido debilitando durante las últimas décadas. La desafección política puede explicarse porque se ha extendido entre la ciudadanía una difusa sensación de que el voto ya no decide nada.

En el Diccionario del Nuevo Humanismo4 se propone lo siguiente: “Los humanistas están convencidos de que los destinos de la democracia dependen de la formación de la personalidad del ciudadano en el espíritu democrático, de su desarrollo integral y armónico y de la creación de condiciones propicias para la realización de sus capacidades creadoras y su perfeccionamiento, de la elevación de su cultura general y cívica”. De manera que no se trata solo de un cambio en la legislación sino también de un cambio personal, incorporando un nuevo modo de vivir la democracia.

El poder real está en la gente. Pero la institucionalidad ha sido diseñada para minimizar ese poder, de acuerdo a un principio que lleva ya siglos instalado: el pueblo no razona, se mueve por impulsos básicos, así es que necesita de élites racionales que lo gobiernen. A su vez, ese pueblo está cansado y poco dispuesto a defender sus derechos, porque tiene memoria y no quiere arriesgarse a ser ciegamente arrastrado hacia experimentos sociales fallidos como ha sucedido antes. Este precario equilibrio es el que sostiene el statu quo, pero a veces el equilibrio se rompe y sale un Trump. El problema es que esa ruptura ha comenzado a hacerse norma durante el último tiempo y lo más probable es que la tendencia se acentúe en el futuro inmediato.

En el contexto político actual, la profundización de la democracia constituye un imperativo histórico y no una opción más entre otras. La débil cultura política de la población ha redundado en una cada vez más escasa participación y una altísima abstención electoral, lo que distorsiona gravemente el espíritu democrático. Por cierto, no existen fórmulas mágicas para avanzar hacia una democracia real y seguramente será necesario poner en marcha un proceso largo y complejo, del cual no se tienen demasiadas referencias históricas5. Sin embargo, las principales resistencias no vendrán de esas dificultades procesales sino que de la propia clase política.

¿Existe alguna forma de eludir el bloqueo de las cúpulas? Por el momento, solo una: la auto organización vecinal. Bonita paradoja: el mono-poder bicéfalo global contra el multi-poder local. Sin duda que hay mucho por aprender en esta lucha épica de lo uno contra lo múltiple, pero tal vez lo más importante (y lo más difícil) sea alcanzar una coordinación efectiva de esta diversidad caótica de modo que pueda operar como un cuerpo, como una red interconectada6. El historiador anarquista español Miguel Amorós identifica esta nueva forma de resistencia con la defensa del territorio urbano y describe así el estado actual de la lucha: “La comunidad se crea tanto en la movilización y la resistencia como en la obra constructiva y creadora. Y así en el espacio urbano hemos visto aparecer ágoras de barrio, coordinadoras asamblearias de trabajadores, huertos comunitarios, comedores populares, clínicas alternativas, talleres autogestionados y otras iniciativas más o menos logradas como respuesta a problemas concretos (…) Son ejemplos dispersos, marginales, voluntaristas y mal equipados, pero de suma importancia, puesto que indican el camino a seguir cuando un verdadero movimiento social cristalice y supere el estadio de las barricadas.”7

Como dice Amorós, se trata de un proceso en ciernes de carácter espontáneo, que aún no se asume como una forma de lucha contra el poder global y no sabemos si esta opción va a terminar cuajando hasta configurar una salida efectiva frente al colapso inminente del capitalismo globalizado. Cuando explotó el fenómeno de los indignados en España, los intentos de auto organización en barrios y vecindarios se pusieron en marcha de inmediato. Sin embargo, al calor de las elecciones, ese movimiento terminó siendo absorbido por Podemos, que canalizó su acción hacia la escena política tradicional. El peso de la memoria es implacable.

La prehistoria quedará atrás cuando se superen las viejas estructuras de poder de unos sobre otros y se cumpla la máxima humanista que dice “nada por encima del ser humano y ningún ser humano por debajo de otro”. Pero esto no sucederá por azar ni por voluntarismos aislados sino cuando se convierta en un destino anhelado por todos y la intención colectiva se oriente con fuerza hacia allá. Esa es la imagen guía pero hasta tanto no sea plenamente asumida, seguiremos enredados en una repetición infinita de las formas del poder.

1 Una de las expresiones más conocidas del maoísmo en América Latina es la organización guerrillera peruanaSendero Luminoso.

2Aunque el término “asalto” quizás sea un tanto exagerado, porque prácticamente no hubo resistencia de sus defensores y la lucha fue mínima. Pero tanto el hecho como la palabra tienen una gran carga simbólica para el marxismo-leninismo.

3 Hemos copiado la pregunta con la que Leonardo Boff titula un artículo recientemente publicado (servicioskoinonia.org), que remite a dos estudios realizados por el economista brasileño Ladislau Dowbor sobre el incalculable poder de la banca internacional.

4Diccionario del Nuevo Humanismo, Silo. Ediciones León Alado, 2014.

5 El libro del humanista Guillermo Sullings Encrucijada y futuro del ser humano, recientemente publicado por Virtual Ediciones, profundiza en ese proceso.

6 El libro Planificando para construir organización comunitaria de Marta Harnecker y José Bartolomé, publicado en Chile por eldesconcierto.cl, es un completo manual sobre el tema.

7 Cénit y ocaso, Miguel Amorós. Ediciones Askasis, Santiago, 2016.

Joaquín Arduengo

Tras las detenciones de Milagro Sala y su marido Raúl Noro, líderes del movimiento barrial Tupac Amaru en Argentina, el vicepresidente del Partido Humanista de Chile Joaquín Arduengo, aseguró que esta acción, obedece a una articulación del gobierno trasandino, que pretende desarmar a esta organización de base social formada el año 2001.

“A la derecha argentina, a la clase financiera y política, no le conviene tener este tipo de movimientos, porque buscan la exclusión de toda organización solidaria o cooperativa para entregarla a las empresas privadas, en detrimento de la construcción social y exclusiva”.

Actualmente, Milagro Sala es considerada la primera presa política del presidente Macri y el gobernador de Jujuy Gerardo Morales. Cabe consignar que en esta provincia del norte de Argentina, ha sido suspendido el Estado de Derecho, lo que afecta gravemente la institucionalidad democrática.

Logo PH vertical (pequeño)

Logo PH vertical (pequeño)

La Presidenta Michelle Bachelet dio inició a lo que llamó la etapa participativa del proceso constituyente. Lamentablemente este llamado continúa la lógica que ha tenido todo este proceso desde su concepción, es decir, una desconfianza en la participación y un insano temor a la decisión soberana de la gente.

Se trata de continuar con una falsa democracia y una caricatura de participación. En definitiva, se insiste en mantener secuestrado el derecho que tenemos todos los chilenos de darnos una Constitución por la vía de una Asamblea Constituyente en que podamos ejercer el derecho que emana de nuestra soberanía.

Las elites políticas de la Derecha y de la Concertación, ahora Nueva Mayoría, insisten en mantener una Democracia Formal que está definitivamente en crisis, eludiendo la necesidad de avanzar hacia una Democracia Real que abra reales canales de participación a la ciudadanía.

El video oficial del gobierno señala: “Si participas de este proceso, tu opinión quedará registrada e incidirá en la propuesta de cambio constitucional de la presidenta”. Es decir, la invitación que hace el gobierno de la Nueva Mayoría no es a decidir sino meramente a influir en una propuesta que otros construirán.

Los humanistas afirmamos que este proceso constituyente no tiene ningún componente democrático y que el gobierno está desaprovechando la oportunidad de superar la actual crisis que vive nuestro país y convocar a una Asamblea Constituyente para la redacción de una nueva constitución. El gobierno debiera utilizar el llamado a Plebiscito para zanjar cual es el mecanismo de cambio constitucional que el pueblo quiere seguir.,

Conscientes de todo lo señalado, estaremos presentes en las instancias que se gesten, pero con el objetivo de denunciar esta simulación de proceso constituyente, pues no pretendemos dejar libres los espacios de una discusión necesaria. Iremos a disputar y a exigir que, como fundamento imprescindible, de este proceso necesariamente debe estar la Asamblea Constituyente y el plebiscito como forma de zanjar la cuestión constitucional.

Simultáneamente el Partido Humanista avanzará en la articulación de acciones comunes con otros sectores democráticos para actuar en conjunto, pues lo que requiere nuestro país, no es incidir sobre quienes sabemos están capturados por el poder económico, sino decidir soberanamente por el futuro que anhelamos para nuestro país.

 

Coordinación Nacional

Santiago, 14 de abril de 2016

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Artículo publicado por Joaquín Cruzat en La Tercera

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Tomás Hirsch, ex candidato presidencial y actual vicepresidente del Partido Humanista (PH), habló con La Tercera sobre los movimientos que están realizando algunos sectores de la Nueva Mayoría para realizar pactos políticos de cara a las municipales, además de referirse al nuevo proyecto de Ley de Partidos Políticos.

Revolución Democrática (RD), la Izquierda Ciudadana (IC) y el Movimiento Amplio Social (MAS) han anunciado que tendrán conversaciones para formar un nuevo pacto político para las elecciones municipales, siendo su principal argumento, que están siendo excluídos por la Nueva Mayoría, ¿qué opina sobre eso?  

Ojalá llegue la hora en que esos partidos comprendan que el proyecto de la Nueva Mayoría es un proyecto que no tiene que ver con ellos. En el momento en que ellos den un paso al costado, dejando esa coalición que no le hace bien a Chile, nosotros estamos totalmente abiertos y disponibles a dialogar con ellos, y construir un pacto electoral junto a otras fuerzas políticas y sociales.

Mientras se mantengan dentro de la Nueva Mayoría, la verdad es que, para nosotros, es imposible llegar a un acuerdo electoral, porque ellos tienen un proyecto muy diferente al nuestro.

Entonces, ustedes como Partido Humanista, ¿han tenido conversaciones con estos segmentos políticos para formar una coalición?

No hemos tenido conversaciones con ellos, pero esta es la primera señal -la reunión de la próxima semana entre IC y RD-  que tenemos para llegar a ello. Sin embargo, en la medida en que estén decididos a formar un proyecto alternativo, una opción diferente a lo que es la Nueva Mayoría, es muy bienvenido todo tipo de diálogo con ellos.

Además, otro punto que critican estos sectores son las restricciones que impone la nueva Ley de Partidos Políticos, ¿cómo ésta afectará al PH?

Nosotros estamos acostumbrados a trabajar en un contexto en que todas las leyes, principalmente vinculadas con la política, favorecen al duopolio. No es ninguna novedad. Así que más allá de quejarnos, lo que estamos buscando ahora es un acuerdo amplio.

¿A qué correspondería este acuerdo amplio?

Estamos dialogando con otras fuerzas políticas y sociales, como Izquierda Autónoma (IA), el Partido Ecologista Verde (PEV), el Partido Liberal (PL), el Partido Progresista (PRO), y varios otros, explorando la posibilidad de una coalición de cara a las próximas elecciones municipales, y hemos centrado nuestro diálogo en esos comicios, porque antes de pensar en parlamentarias o en las presidenciales, primero debemos crear una capacidad de trabajo de cara a las municipales.

Creemos que es necesario que exista otra opción que represente también otros valores y otro estilo de hacer política.

En ese sentido, un pacto electoral con el PRO podría ser una realidad…

Hemos tenido diálogos con distintas fuerzas políticas, legalizadas y no legalizadas, entre ellos con el PRO. Sin embargo, aún no hemos llegado a ningún acuerdo, ni tampoco hemos definido con cual sector vamos y con cual no. En particular, todos sabemos que el PRO está pasando una situación compleja, y además ha estado en conversaciones con partidos de la Nueva Mayoría. Evidentemente, en un acuerdo de ese tipo, nosotros no participaríamos. Eso marca el elemento clave para el Partido Humanista.

Hace unas semanas, Octavio González, presidente del PH, sugirió en una carta a la Tercera, que era mejor invertir los 6 mil millones de pesos que contempla la Ley de Partidos para financiamiento político en educación. ¿Cree usted que ese gasto es innecesario?

Yo no coincido con Octavio González. Creo que es necesario un financiamiento estatal, pero que sea igualitario, y que no discrimine. El aporte basal, sumado al aporte por obtención de votos, es una fórmula inadecuada.

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En el espacio Miradas del Mostrador TV, el ex candidato presidencial, Tomás Hirsch nos presenta el escenario del Acuerdo Transpacífico, mejor conocido como TPP, luego de que se firmara y redactara a puertas cerradas.

Tomás nos acerca a los efectos que generaría este tratado y nos informa las dos posibilidades para que éste no se lleve a cabo:

“Que los congresistas demócratas de Estados Unidos (país parte del tratado), lo rechacen, porque han manifestado serias dudas y la otra posibilidad, es que los parlamentarios chilenos atinen, se pongan las pilas, se sienten a estudiar y a leer, actuén en beneficio de la población, dejando atrás todos los escándalos en los que se han visto involucrados y rechacen este tratado por el bien de Chile”.

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octavio columna tv la vieja concertacion

La nueva columna del presidente del PH, Octavio González se títula “La vieja Concertación” y busca ser el reflejo y canal de inquietudes, comentarios y conversaciones realizadas, entre el vocero humanista con sus seguidores, a través de su cuenta en  Twitter (@OctavioGonzal).

En esta opinión, Octavio, nos habla de la mano invisible con la que opera la Concertación en nuestro país, bajo el nuevo nombre de Nueva Mayoría. Bloque político que en unión con la Derecha, mantienen hace más de veinte años un sistema originado en Dictadura. Aprovechándose de momentos mediáticos  para bajar el perfil y no realizar las reformas que el país requiere.

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falata de democracia

falata de democracia

Hoy día, 19 de enero, se debate en la sala del Senado los cambios al proyecto de Ley que rige a los partidos políticos de Chile, que determina ciertos requisitos que atentan directamente contra los partidos alternativos y/o emergentes.

Frente a este conflicto impulsado principalmente por quienes quieren perpetuar el poder en las mismas manos y círculos, el Ex candidato presidencial del Partido HumanistaTomás Hirsch declara: “Esta ley de partido políticos da cuenta de la enorme distancia que hay entre los partidos políticos que están en el parlamento y la ciudadanía.” Y añade, “es una verdadera colusión que busca mantener y proteger sus propios intereses en vez de generar nuevos espacios para nuevas ideas o nuevas generaciones”.

Intereses que se demuestran con algunos de los requisitos que están promoviendo, como por ejemplo la existencia de un partido condicionada por un 5% como mínimo de los votos en la elección y obtener cuatro parlamentarios al menos en dos regiones distintas, además de exigir  un mínimo  de un 0,25% de los votos de la elección anterior, en tres regiones contiguas o en ocho discontinuas, para formar nuevos partidos políticos.

A raíz de estos intereses, el vocero humanista expresa: “El Congreso hoy en día es una verdadera Sociedad Anónima, en la cual se reparten cargos y dividendos. Están legislando en función de quienes los están financiando, los grandes grupos económicos y eso ya lo hemos visto este último año. Son todas medidas organizadas para ellos, en términos de la votación que hay que tener para mantener la legalidad, el número de diputados, etc, todo eso atenta contra la libre participación.”

El llamado de Hisrch es claro, hay que hacer frente a la colusión: “Todos los partidos que no formamos parte de esa colusión y me refiero a partidos legalizados y en formación, a los regionales y nacionales, a lo más antiguos y los más nuevos, pero que no somos parte de ese negociado a que nos juntemos, nos agrupemos y demos la pelea para que este atentado a la democracia no se comenta en Chile y pueda abrirse las puertas a la participación real y ciudadana”.

 

asamblea-constituyente x raul

asamblea-constituyente x raul

Imagen de Raúl Salazar Aguilera

Durante la tarde se llevará a cabo un nueva sesión  de los Observadores del Concejo Ciudadano para la nueva Constitución. Grupo que tiene como fin dar garantías de los procesos de diálogos ciudadanos y educación cívica que implementará el Gobierno. En esta oportunidad han sido invitados al encuentro, que se realizará en la Universidad de Santiago (USACH),  los representantes de los distintos partidos políticos de Chile.

El presidente del PH, Octavio González, será nuestro vocero e interlocutor al interior de esta comisión. Frente a este evento, el humanista se refiere: “Hay que entender esta reunión como parte  del ámbito de la solemnidad, pues ellos ya enviaron una guía metodológica para el proceso participativo y ya tienen armado un plan en conjunto con el Estado. Nosotros, los partido políticos simplemente nos están informando”.

“No obstante, el Partido Humanista lleva nuevamente su propuesta  y miradas respecto del proceso constituyente,  y claramente ahí tocaremos  los temas que nos parecen de interés atender a propósito de lo que ellos nos envían. Tenemos preguntas y queremos hacer aportes al proceso, a pesar de que pareciera que está todo zanjado.”, declara Octavio.

Ante la posibilidad de generar un cambio y conformar reales procesos constituyente el humanista agrega: “Finalmente lo más importante es que participe la gente, por eso vamos a revisar cuál será el grado de involucramiento que hay para la población, ya que la metodologías que ellos enviaron son  un poco restringida y no no queda claro por dónde es que se generaría un proceso amplio de cultura constituyente.

Noticia en desarrollo.

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En el camino de los distintas coaliciones hacia las próximas elecciones municipales 2016, presidenciales y parlamentarias 2017, llama la atención el debut del consejo político Chile Vamos y su proyecto político “Bases para una sociedad abierta, justa y democrática”, donde se congregaron 47 de 52 de sus integrantes.

La alianza de la derecha en que participan Renovación Nacional (RN), Unión Demócrata Independiente (UDI), Partido Regionalista Independiente (PRI) y Evolución Política (Evópolis), elaboraron un texto que plantea seis ejes fundamentales, entre los que destaca por sobre todo: “La persona humana en el centro de la acción política.”

En ese contexto Catalina Valenzuela, candidata a la alcaldía del PH por el municipio de La Reina, asegura que cuando ve se reagrupan un montón de viejos partidos bajo una nueva consigna, “algo me parece sospechoso”.

La candidata al sillón de La Reina agrega que Chile Vamos, intenta mostrar una mirada supuestamente renovada al país, cuando traen todo el peso atrás de su historia. “Pretenden, de alguna manera, lavar esa mala imagen que tiene hoy la ciudadanía de los políticos tradicionales.”

“Nadie podría ir en contra del ser humano como centro de acción, el sentido de justicia, la igualdad de oportunidades, la movilidad y reconocimiento de la diversidad, la seguridad social, el tema ético, los DD.HH, transparencia, ¿quién podría?, es como no sacar un producto de masiva”, asegura Valenzuela.

Incoherencia en su nuevo discurso por el Caso Novoa

Jovino Novoa (UDI)  fue condenado a 3 años de pena remitida por el caso Penta, por fraude al Fisco por delitos tributarios, soborno, lavado de dinero y cohecho. Dinero que fue a parar al financiamiento de las campañas políticas de la UDI. El propio Tribunal Supremo (TS) de este partido político decidió no sancionar internamente a su miembro, permitiendo seguir con su militancia sin problema alguno.

Chile Vamos, presenta además dentro de su línea de acción, el sentido de justicia, igualdad de oportunidades y transparencia. 

Frente a estos ejes del conglomerado de la derecha chilena, la candidata a la alcaldía enfatiza que le parece incongruente, “cuando veo a los mismos viejos lobos vestidos de nuevas ovejas, siento que hay algo que intentan ocultar. “No pueden poner al ser humano como eje de su campaña, si un partido de este bloque no sanciona un hecho que está formalmente constituido como un delito.

“Para los humanistas, poner al ser humano como valor central, siempre ha sido nuestro estandarte y la razón por la que nos llamamos Partido Humanista y todo lo que hacemos queda demostrado con hechos, sin embargo, en el caso de este conglomerado de derecha, bajo el nombre de Chile Vamos, eso no es así.”

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Vía Pressenzacolumnapancho

Desde el punto de vista existencial -que, en definitiva, es el único importante-, una crisis social acaece cuando comienzan a ponerse en duda todas aquellas certezas que sostenían una determinada forma de convivencia y el orden social derivado de ellas. En otras palabras, esa crisis es el indicador de un cambio más o menos profundo en el sistema de creencias de la población. Aquello que se cree conforma una suerte de sustrato mental colectivo de supuestos pre-racionales, que jamás se discute y con el cual se cuenta al elaborar las argumentaciones racionales, una perspectiva desde la cual se mira todo lo demás. En suma, un suelo aparentemente sólido e indubitable sobre el cual se van edificando las conquistas que caracterizan a una sociedad… hasta que algún movimiento telúrico viene a resquebrajar esa solidez y nos arroja en un instante a la inestabilidad.

Pongamos un ejemplo: a pesar de los desastres ambientales que provoca, de la endémica desigualdad que arrastra. A pesar de los mercados amañados por la colusión y del consumismo desatado que inducen a través de la obsolescencia programada de sus productos. Aún a pesar de la absurda lógica del “consumir para trabajar-trabajar para consumir” en la que nos mantiene atrapados, cuando las máquinas ya son capaces de realizar la mayoría de aquellas tareas mecánicas indignas por las cuales nos desangramos a diario[1]. A pesar de sus estúpidos dogmas sobre la competencia, el egoísmo racional, la propiedad privada de los medios de producción, la meritocracia, el estatus y otros similares, seguimos creyendo en el capitalismo cual si fuese el único sistema capaz de asegurar los recursos necesarios para la supervivencia de la especie.

Por cierto, el discurso oficial se encarga de machacar esta “convicción” en nuestras cabezas día tras día, como si se tratase de una verdad absoluta e irrefutable. Hace algunos años (no demasiados) un connotado economista y especulador chileno concedió una entrevista a un importante medio nacional en la cual se despachó sin censura sobre estos temas. Resumiendo, dijo que era absurdo estigmatizar a la codicia ya que constituía un importante motor humano para crear riqueza. De ahí pasó a referirse a los dos estímulos principales que movilizan a nuestra especie, el temor y la codicia (fear and greed, lo dijo en inglés apelando al prestigio que tienen los países de dicha lengua en estas latitudes) para luego asimilarnos íntegramente con los animales, puesto que también actúan empujados por los mismos impulsos básicos. Incluso terminó de explicar su particular filosofía con el ejemplo de unas vacas en un potrero.

Lo que tiene de interesante esta postura descarada (y por eso la mencionamos) es que deja al descubierto ese trasfondo que ha estado operando desde siempre en el actual sistema, pero que jamás se discute y más bien tiende a ser celosamente ocultado por sus defensores habituales, tal vez porque no es muy presentable a los ojos de una hipócrita moral judeocristiana. Desde esta particular perspectiva, no somos más que animales y nuestra actual convivencia se reduce a una lucha ancestral de todos contra todos, tal como en la naturaleza salvaje. Una vez que la creencia se ha instalado, vale decir cuando una gran mayoría la comparte y muy pocos la discuten, el comportamiento colectivo se va acomodando paulatinamente a esos principios. Entonces aparecen los conceptos y las definiciones: mercado, ley de oferta y demanda, incentivos, propiedad privada, etc. Pero es este supuesto basal el que hace posible que todo el resto del tinglado se sostenga[2].

Lo cierto es que no termina de sorprender esta eterna disposición nuestra para tragarnos tamañas ruedas de carreta. Tal vez influya el hecho de que al no ser racionales, tales dogmas no se imponen a través de argumentos y pruebas sino que mediante la vieja técnica del garrote y la zanahoria (bludgeon and carrot, también dicho en inglés puesto que corresponde a una versión simpática del mismo principio… universal), es decir apelando a coacciones y prestigios, amenazas y seducciones, una fórmula que los formadores de opinión (como el sujeto antes mencionado) manipulan hábilmente y luego difunden a través de los medios de comunicación para engatusar a los incautos.

La historia del conocimiento nos brinda numerosos ejemplos de la incidencia de esos supuestos previos en la posterior elaboración racional, pero también nos habla de su cuestionamiento. La concepción ptolemaica[3] del cosmos recurría a los llamados “epiciclos” para explicar las supuestas irregularidades –de acuerdo a su carta astronómica- en el movimiento de los astros, preservando mediante ese recurso ficticio la creencia en la centralidad de la Tierra. El error persistió durante 1.500 años hasta que Nicolás Copérnico[4] se atrevió a romper con el dogma geocéntrico, aceptando la evidencia del heliocentrismo. Alrededor de un siglo después, la fuerza de los datos empíricos obligó a Kepler a abandonar la idea platónica del círculo como manifestación de la perfección divina en el universo y reconocer -a regañadientes, como él mismo relata en sus escritos- la órbita elíptica de los planetas[5]. Bueno es recordar que cuando ellos (y también otros como Galileo) concibieron semejantes osadías del pensamiento elevándose por encima de la enrarecida atmósfera intelectual de su época, aún regía con mucha fuerza el absolutismo religioso medieval de modo que pusieron en riesgo su propia integridad al hacerlo.

Hoy no se arriesga tanto y sin embargo se discute poco o nada. Bueno, sí, se ensayan algunas variantes dentro del mismo sistema: que más Estado y menos mercado, que más mercado y menos Estado mientras los pueblos van de aquí para allá y de allá para acá, cual motor de dos tiempos, respondiendo a las opciones que se les presentan tal como ha quedado en evidencia durante los últimos procesos eleccionarios en Sudamérica. Pero nadie osa cambiar el eje de la discusión para salir del campo de lo establecido y de ese modo abrir nuevos horizontes al ser humano.

Es necesario entender entonces que el orden social imperante no se modificará hasta tanto no se discuta la primitiva base de creencias que lo sostiene y fundamentalmente, aquella rudimentaria noción según la cual el ser humano es una especie de bestia disfrazada[6]. Cuando eso suceda, recién ahí estaremos en condiciones de advertir lo evidente: que el capitalismo fracasó pues ha quedado demostrada su total incapacidad para otorgar el bienestar prometido a las grandes mayorías. La humanidad consintió en vivir asfixiada bajo este burdo reduccionismo económico durante un largo período, con la esperanza de alcanzar ese objetivo. Ahora que sus expectativas comienzan a verse frustradas ¿cómo reaccionaran las poblaciones del planeta?

Si el proceso siguiera un curso mecánico, los problemas se agudizaran. Entonces comenzaran a multiplicarse las explosiones catárticas en todas las latitudes, como manifestación del profundo descontento de la gente. Esta furia social sin dirección -que puede adquirir muchas formas, desde la simple asonada callejera hasta la barbarie tecnificada- no contribuirá en nada a mejorar las cosas y tan solo aumentará el desorden del sistema, con el consecuente incremento de la reacción represiva desde los poderes fácticos para tratar de controlar el caos creciente. Las élites se verán completamente sobrepasadas por el desborde sicosocial generalizado y el sistema se desintegrará aceleradamente, con altas cotas de dolor y sufrimiento para la gente, fenómeno que ya comienza a percibirse en algunos lugares del planeta ¿Qué vendrá después? Lo mismo que ha sucedido en otros momentos de la historia: una larga y oscura Edad Media, solo que ahora será global.

Si en cambio se toma el camino intencional, no podemos esperar que las soluciones provengan desde las élites gobernantes porque, siguiendo la misma línea de análisis, es obvio que serán incapaces de romper con el campo de supuestos descrito pues su ya exigua capacidad de gobernanza depende de él. Más bien puede apreciarse que una parte importante de esas minorías está coludida con el sistema, considerando que los beneficios obtenidos emanan de su posición privilegiada. Si se quieren variantes genuinas habrá que buscarlas en la diversidad infinita de la base social, especialmente en el segmento más joven de esos conjuntos.

Sin embargo, las dificultades no terminan acá porque esa base también está afectada por la desestructuración general, no solo socialmente sino que además en el plano sicológico. El tejido social ha desaparecido y tampoco se ve fácil encontrar respuestas nuevas cuando todas las referencias utilizadas provienen del mismo sistema que se quiere cambiar. Por ejemplo, una de las primeras medidas a implementar por el parlamento venezolano recién electo consistirá en reprivatizar las empresas que el chavismo estatizó, revirtiendo el proceso anterior. Pero esta regresión no hubiese sido posible (o al menos más difícil) si, en su momento, esas empresas hubieran pasado directamente a manos de sus trabajadores. El problema es que esta nueva forma de propiedad[7] parece no existir en el paisaje del progresismo venezolano, vinculado a una izquierda inspirada en el socialismo decimonónico (por más que se autoproclamen “el socialismo del siglo XXI”).

Al parecer, muy pocas de las soluciones que ya se han ensayado en el pasado podrán ser aplicadas en la “terra incognita” del mañana. Solo nos queda aprender a vivir en la duda… y ponernos a pensar, como lo recomendaba Ortega: “Al sentirse caer en esas simas que se abren en el firme solar de sus creencias, el hombre reacciona enérgicamente. Se esfuerza en «salir de la duda». Pero ¿qué hacer? La característica de lo dudoso es que ante ello no sabemos qué hacer. ¿Qué haremos, pues, cuando lo que nos pasa es precisamente que no sabemos qué hacer porque el mundo —se entiende, una porción de él— se nos presenta ambiguo?  Con él no hay nada que hacer. Pero en tal situación es cuando el hombre ejercita un extraño hacer que casi no parece tal: el hombre se pone a pensar. Pensar en una cosa es lo menos que podemos hacer con ella. No hay ni que tocarla. No tenemos ni que movernos. Cuando todo en torno nuestro falla, nos queda, sin embargo, esta posibilidad de meditar sobre lo que nos falla. El intelecto es el aparato más próximo con que el hombre cuenta. Lo tiene siempre a mano. Mientras cree no suele usar de él, porque es un esfuerzo penoso. Pero al caer en la duda se agarra a él como a un salvavidas.”[8]

De manera que la época nos está demandando algo bien preciso: colaborar en la rearticulación de la base social y generar los ámbitos propicios para pensar en conjunto el mañana. Nada más y nada menos. La verdad es que en medio del fragor y la pesadumbre de un caos incipiente no podría haberse encontrado otro destino más deslumbrante.

[1] Hace unos días, el físico y cosmólogo inglés Stephen Hawking declaró: “si las máquinas producen todo lo que necesitamos, el resultado dependerá de cómo se distribuyen las cosas. Todo el mundo podrá disfrutar de una vida de lujo ociosa si la riqueza producida por las máquinas es compartida, o la mayoría de la gente puede acabar siendo miserablemente pobre si los propietarios de las máquinas cabildean con éxito contra la redistribución de la riqueza. Hasta ahora, la tendencia parece ser hacia la segunda opción, con la tecnología provocando cada vez mayor desigualdad.”

[2] A estas alturas, todos sabemos (o debiéramos saber) que esto es darwinismo social puro y duro, teoría que en el siglo XIX sirvió de justificación al colonialismo europeo y otros, cuyos costos el mundo sigue pagando hasta el día de hoy. Pero la pregunta fundamental es por qué, a pesar de los horrores pasados, esta tesis perversa (un caso típico de antihumanismo) ha sido asumida sin discusión por casi todas las sociedades del planeta.

[3] Claudio Ptolomeo (aprox. 85-165): sabio universal, nacido y muerto en Egipto. Perfeccionó la cosmología geocéntrica de Aristóteles en su obra Almagesto, la que sirvió de referencia astronómica hasta Copérnico. Esta concepción también fue retocada durante la Edad Media para ajustarla a las exigencias de los teólogos.

[4] Nicolás Copérnico (1473-1543): canónigo polaco, es el primero que propone un sistema heliocéntrico (en el mundo cristiano, porque Aristarco de Samos ya lo había hecho en la Grecia del siglo III a.C.) aunque mantiene aún la idea de un cosmos cerrado, limitado por la esfera de las estrellas.

[5] Johannes Kepler (1571-1630): astrónomo y matemático alemán. Descubrió la naturaleza elíptica de la trayectoria de los planetas y refutó el dogma aristotélico del movimiento circular y uniforme.

[6] Aprender a verse y a vernos con una mirada nueva es el primer paso del gran cambio.

[7] Ver “Propiedad del trabajador” en el Diccionario del Nuevo Humanismo, Silo. Ediciones León Alado, 2014. Cabe destacar que la primera edición de esta obra es del año 1996.

[8] Ideas y creencias es un ensayo del filósofo español José Ortega y Gasset, publicado en 1940.

La Comisión de Constitución de la Cámara, presidida por diputados de la DC, PS y RN, aprobó la modificación a la Ley de Partidos Políticos, que va en desmedro de los partido alternativos, duplicando las exigencias para la mantención de la legalidad de estos.

Decidieron que para que un partido pueda permanecer, como mínimo se debe obtener el 5% de los votos válidamente emitidos en al menos tres regiones contiguas, en cada elección de diputados, o contar con al menos cuatro parlamentarios electos.

Lo que significa que en el caso de no alcanzar los requisitos, un partido político podría ser disuelto.

“Es una muestra más de que el duopolio, es decir, la nueva mayoría junto con la derecha se están coludiendo para evitar el surgimiento de partidos alternativos”, declara Efren Osorio, secretario general del Partido Humanista (PH).

A lo anterior, el secretario del PH suma la siguiente reflexión: “Estamos en medio de una crisis institucional donde la deslegitimidad de los partidos tradicionales va en aumento justamente producto de sus malas prácticas, entonces es una pésima señal que estos mismo partidos que, están desacreditados, se coludan para evitar el surgimiento de partidos alternativos a la política tradicional.

En relación a este tema, Osorio agrega que “elevar las barreras de entradas, elevar las normas para la mantención de la legalidad de los partidos alternativos, sin lugar a duda los protege a ellos y es la misma situación que hemos visto en la colusión del confort y de las farmacias, donde los poderosos evitan a toda costa el surgimiento de nuevas alternativas, por tanto es una pésima señal”, asegura.

“Condenamos y rechazamos absolutamente esta iniciativa, más que para el PH, es porque a la democracia chilena le hace falta que el sistema de partido político se oxigene”, declara enfáticamente el secretario.

“Hace falta que surjan nuevas alternativas y nuevas propuestas políticas y por tanto estos sistemas rígidos donde se mantienen a toda costa un par de actores solamente, lo que hace es perjudicar el sistema, aumentar la corrupción y favorece el surgimiento de una clase política absolutamente alejada de la ciudadanía.”, concluye Efren Osorio.

 

cabrera

Tras el aplazamiento de la votación del proyecto de aborto, la vicepresidenta humanista Marilén Cabrera asegura que son las mujeres las que “tienen que decidir por su propio cuerpo”.

Luego de la petición de la Democracia Cristiana de aplazar el proyecto que busca despenalizar el aborto en casos de peligro de la vida de la madre, inviabilidad del feto o violación, solicitud que además fue respaldada por el gobierno, la vicepresidenta del Partido Humanista Marilén Cabrera, manifestó su total rechazo a esta iniciativa argumentando que estas acciones “obedecen al chantaje de los grupos conservadores de la DC y la Iglesia Católica”, sosteniendo que “es muy lamentable que la mandataria, siendo ex directora de ONU Mujer, claudique frente a esto”.

¿Qué plantean los humanistas en relación al proyecto del aborto?

“Si bien es cierto es un avance, claro está que no da respuesta a una realidad que no se quiere ver. Las cifras nos dicen que existen 30.000 abortos anuales y eso es solo una muestra ya que no existen datos reales en cuanto a los abortos clandestinos, por lo tanto despenalizar el aborto por violación es lo mínimo. El Partido Humanista desde sus inicios ha planteado la necesidad de legislar al respecto con amplia participación de las mujeres quienes somos las que tenemos que decidir por nuestro propio cuerpo”, sostuvo Cabrera. 

ph

Según el líder humanista Octavio González la mandataria podría estar “contrariada y evaluando mantenerse en el cargo”.

Luego de conocerse la última encuesta Adimark, que demuestra la histórica desaprobación de la Presidenta Michelle Bachelet, el líder del Partido Humanista Octavio González aseguró que “la mandataria podría estar evaluando renunciar a su cargo”, más aún, cuando la investigación encabezada por el fiscal Nacional Sabas Chahuán por presuntas irregularidades en el financiamiento de su pre campaña, ya llegaron a La Moneda.

Mientras que el ex candidato presidencial del Partido Humanista Tomás Hirsch aseguró que la escalada de la crisis de corrupción “da cuenta de una situación insostenible para el Ejecutivo, lo que podría llegar a traducirse en la dimisión de la mandataria. Si eso sucediera considero que la única salida viable es la convocatoria inmediata a una Asamblea Constituyente”. 

Fiscalía en La Moneda

El líder Humanista Octavio González agrega además que en el caso de las irregularidades, “el fiscal Chahuán sabe que la pre campaña de Bachelet, fue financiada por SQM, Luksic y Angelini. Conoce la articulación y recaudación que hizo Peñailillo. Chahuán solo está ganando tiempo, no creo que le den más de un mes para su informe final, los jueces están demasiados ansiosos”, asegura.

Es tan delicada la situación que vive la mandataria, que según el presidente humanista, el silencio por parte del gobierno “podría indicar una alta probabilidad que la dimisión de la Presidenta sea cierto, ella esta contrariada, lo debe estar pensando”, argumentó.

Renuncia no solucionaría nada”

Octavio González actualmente es el presidente de partido más joven del país (40), por lo mismo su visión es compartida por la nueva generación de políticos que pretenden reencantar a una desgastada ciudadanía que perdió toda credibilidad en los parlamentarios. Sin embargo y a pesar de la difícil situación que vive la mandataria, el líder humanista asume que “la renuncia de Michelle Bachelet no solucionaría nada, hay que olvidarse de las odiosidades y salvar a este gobierno. Nosotros como humanistas tenemos la firme convicción que la Asamblea Constituyente puede ser una solución a la imagen de la presidenta”, culmina.

Tomás Hirsch

El ex candidato presidencial del Partido Humanista reaparece en la política nacional asegurando que “estamos frente a un gobierno y a una presidenta desaparecida”, en relación a los temas contingentes que vive el país.

El ex candidato presidencial del Partido Humanista Tomás Hirsch, afirmó que lo 5 políticos de la UDI y RN que hoy son formalizados por delitos tributarios por financiamiento irregular de campañas políticas, debieran no solo ser apartados de sus partidos, sino que sobre todo de los cargos que hoy día ostentan, “me parece inaceptable que diputados y senadores se mantengan en sus cargos después de haber sido electos de forma absolutamente irregular, en forma ilegal, puesto que lo hicieron con platas a las que no debiesen haber tenido acceso”, manifestó.

Hirsch agregó que si el ex alcalde Pablo Zalaquet (UDI), el ex diputado Alberto Cardemil (RN), el ex senador Jovino Novoa (UDI), el diputado Felipe de Mussy y el senador Iván Moreira (UDI) se mantienen, es porque “privilegian el beneficio y el interés personal, por sobre la construcción de un proyecto político limpio, transparente y honesto con el país”.

¿Cómo ve el Partido Humanista los casos de irregularidades respecto de Penta y SQM?

No nos sorprenden en lo más mínimo. Este es un tema que venimos denunciando hace mucho tiempo. Los humanistas nos retiramos de la Concertación el año 93, hace más de 20 años, porque ya en esa época se nos hizo evidente la relación espuria que existía entre los políticos de la Concertación -y por cierto de la derecha y la Alianza-, y los grandes grupos económicos que los controlan. Los partidos políticos tradicionales se han convertido en una suerte de “departamento de asuntos políticos” de las grandes corporaciones empresariales y financieras, y los vemos actuando únicamente al servicio de ellos. Es totalmente comprensible que la ciudadanía se sienta completamente desmotivada a participar de los procesos electorales, por el espectáculo que están dando hoy los políticos de ambas coaliciones. Es muy lamentable la situación, y lo más probable es que la inmensa mayoría de los políticos involucrados queden libres y realizando las mismas prácticas por las que han sido acusados.

En relación a la falta de nombramiento del ministro de la Secretaría General de la Presidencia tras la renuncia de Jorge Insunza el pasado 7 de junio, el vocero del Partido Humanista, sostuvo que “estamos frente a un gobierno y a una Presidenta ausente, desaparecida, sin ninguna
capacidad de conducción política del país
, estamos frente a un gobierno que no es capaz de ocupar estos cargos, porque probablemente todos los posibles candidatos están vinculados con las entregas de boletas ideológicamente falsas” culminó.

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