| Camilo Cabezas y su desempeño como alcalde de Yumbel: “Ha sido un trabajo arduo y creo que la comunidad lo siente de esa forma” |
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Fue elegido en las municipales 2008 con el 47,92% de los votos, convirtiéndose en el primer alcalde humanista de la historia. Sin la ayuda de un pacto por omisión, su nombramiento fue considerado una victoria rotunda en la ciudad de Yumbel, provincia del Bíobío. Luego de tres años al mando de esa comuna, Camilo Cabezas repasa sus aciertos como edil, analiza el conflicto por la educación y, como no, proyecta el futuro en un segundo periodo al servicio de su pueblo. Por Sebastián Vega
- ¿Cuál es su balance de este periodo al mando de la alcaldía de Yumbel?
- El balance hasta aquí es positivo. Se han hecho bastante cosas, pero como la necesidades del ser humano son crecientes, así como se van satisfaciendo algunas, van apareciendo otras, pero los objetivos que nos planteamos en un principio para llegar a la municipalidad creemos haberlos alcanzado. No solamente hemos abordado temas que tienen contingencia nacional, también materias como educación, turismo, agricultura y muchas otras actividades (…) Ha sido un trabajo arduo, provechoso, y creo que la comunidad lo siente de esa forma.
- Usted se convirtió en el primer alcalde en la historia del Partido Humanista el año 2008 y ahora va por la reelección, ¿por qué razones le gustaría seguir?
- Me convertí en el primer alcalde humanista no sólo de Chile, América y el mundo, también me convertí en el alcalde que la gente necesitaba. Soy una persona que quiere estar cercano a la gente y que cree, sinceramente, que la única forma de estar con ellos es sintiendo como ser humano sus problemas, sin desconocer la situación social que uno ostenta en este cargo. Nunca me eclipsé ni nublé mi vista de las urgencias que existen, por lo que me siento muy satisfecho y contento de ser el alcalde PH de Yumbel, y pretendo transmitir esto para que hayan más alcaldes humanistas no sólo en Chile sino también en el resto del mundo.
- ¿Cómo ve sus posibilidades de mantener el cargo?
- Tengo bastante posibilidades. Las elecciones son todas difíciles, pero creo que he trabajado a conciencia, así que la gente tendrá que evaluar. Además, nos quedan muchas tareas por hacer, los objetivos en cuatro años han pasado vertiginosamente y como representante humanista no puedo dejar de analizar los acontecimientos que han ocurrido durante nuestra administración.
Tuvimos un 2010 con un terremoto muy severo, lo afrontamos sin experiencia, pero fuimos la comuna mejor evaluada luego de este suceso. Tuve la oportunidad de ir a Santiago invitado por la U. Católica a compartir una testera (sic) con muchos dirigentes nacionales y estudiantes, para indicar qué habíamos hecho durante la catástrofe. Y este año tuvimos otro movimiento, el académico, donde hemos estado muy afectados económicamente por la subvención escolar y esperamos que se solucione en una buena dirección. La educación es una razón de Estado y eso tiene que mantenerse.
- ¿Cuáles han sido sus principales aciertos como máxima autoridad política de Yumbel y en qué áreas siente que tiene tareas pendientes?
- Uno de los principales aciertos ha sido como enfrentamos, precisamente, el terremoto. Haber tomado en cuenta a la gente para el trabajo, dividiendo la comuna en equipos, distribuyéndolos a través de toda la población. Nadie fue más actor que otro, si un vecino tenía dificultades, entre todos arreglábamos el problema.
Otro hecho –igual de importante- fue cuando el kilo de pan en Yumbel subió a $2.500 y nosotros hicimos una panadería municipal, con la cual pudimos enfrentar y bajar inmediatamente los precios. En cuatro días teníamos regularizada la situación. Otro acierto ha sido la salud. La encargada de ese ministerio llegará pronto a Yumbel para discutir con nosotros el tema del hospital. También hemos tenido suerte con las pavimentaciones de caminos, y bueno, es larga la lista para mencionar en estos tres años que vamos a cumplir.
Las tareas pendientes van por el lado de la educación, por una parte, además de un Centro de Salud Familiar (Cesfam) que reúna las condiciones. Queremos, asimismo, pavimentar el tramo Río Claro-Yumbel y dejar una red de caminos en el sector rural para que la gente puede transitar durante todo el año. Hemos trabajado harto en esa dirección, estamos ripiando ahora. La otra meta que tenemos pendiente es la reconstrucción de las casas que el terremoto echó abajo, y aunque hemos levantado una buena cantidad, todavía nos faltan muchas.
- ¿Cómo ve el futuro político del PH de cara a las elecciones municipales de 2012, teniendo en cuenta su convergencia con el PRO y los Ecologistas?
- El Partido Humanista va a tener un eco importante dentro de la juventud, porque el mundo es para las generaciones que vienen. Ahora, me hubiese gustado un pacto más amplio. No estoy desechando al PRO ni a los Ecologistas, pero hay que tener una mirada de país, de conjunto. Creo que llegó la hora de hablar con todos, no con algunos nada más.
- Desde su rol de profesor de historia, ¿qué le ha parecido la actuación del mundo docente en las demandas estudiantiles durante este año? ¿Será suficiente el esfuerzo de los estudiantes para conseguir cambios estructurales en el sistema educativo nacional?
- Creo que los profesores han estado a la altura de lo que el acontecer histórico demanda. Se puede hacer mucho más todavía. Y los estudiantes han estado a la vanguardia de este movimiento, es muy interesante y bueno entenderlo, porque no es posible que los estudiantes, nuestra juventud, esté en el vaivén de las situaciones económicas.
Creo que debe apostarse -así como lo hizo Finlandia en educación- en poner los recursos más importantes directamente a la inteligencia. Lo que hace Corea también me parece extraordinario, donde de 100 estudiantes, 70 cerebros son exportables y nosotros en Chile sólo tenemos el 10%... ¿por qué no podríamos ser mejor que ellos o los finlandeses? Podemos compartir los conocimientos a través de una preocupación definitiva del Estado, que la educación no sea de algunos pocos, de los que pueden pagar. La educación es el futuro de la nación, y eso no se puede arriesgar ni se debe dejar a la situación económica interna.
- ¿Cómo manejó el conflicto en su comuna?
- Con espíritu humanista y como profesor de historia, es decir, con mucho diálogo y conversación. Cuando los jóvenes se tomaron los colegios, yo no los desalojé, porque creo que la violencia nunca ha sido buena. Si alguna vez a un profesor lo llevaron detenido, creo que no era la forma. Después llegamos a un acuerdo, los estudiantes se pararon y volvieron a clases mucho antes que otros colegios de la región y del país.
Siento un gran respeto por los profesores y los dirigentes estudiantiles, porque han hecho su labor con seriedad y responsabilidad. Es interesante no perder las perspectivas y tenerlo siempre presente el tema, porque es una necesidad de la nación. |



